Una glosa es una objeción total o parcial que una entidad responsable de pago (EPS o entidad) hace a una factura por servicios de salud, por inconsistencias o incumplimientos detectados en la facturación, los soportes o los RIPS.
Cuando una entidad recibe una factura y encuentra algo que no cuadra —un dato, un soporte, una codificación—, la “glosa”: la objeta total o parcialmente. Mientras la glosa no se resuelva, ese dinero no se paga, lo que afecta directamente el flujo de caja del prestador.
La mayoría de las glosas son errores administrativos evitables: documento o afiliación del paciente incorrectos, diagnósticos o CUPS mal asignados, soportes incompletos e inconsistencias entre la factura y los RIPS.
La prevención empieza en la consulta: datos limpios, codificación correcta y coherencia entre la atención, la factura y los RIPS. Un software médico que valida los RIPS antes de enviarlos es la mejor defensa contra las glosas.
Una glosa es una objeción total o parcial que una entidad responsable de pago hace a una factura por servicios de salud, cuando detecta inconsistencias o incumplimientos en la facturación, los soportes clínicos o los RIPS. Mientras no se resuelva, ese valor no se paga.
Las causas más comunes son datos del paciente incorrectos, diagnósticos o procedimientos mal codificados, soportes incompletos e inconsistencias entre la factura y los RIPS. La mayoría son errores administrativos evitables, no problemas clínicos.
Generando la factura y los RIPS de forma coherente desde la historia clínica, con datos del paciente verificados y codificación correcta. Un software médico que valida los RIPS antes del envío reduce de forma notable las glosas y devoluciones.